Mi nombre es Monia Manrique Castro,
tengo 15 años. Nací el 17 de marzo de 2000 en Ciudad Obregón, Sonora. Mis
padres son Guadalupe Castro Zamorano y José Luis Manrique Valenzuela. Tengo dos
hermanos menores: Manrique y Maya.
Actualmente estoy estudiando el primer
semestre de preparatoria en el Tecnológico de Monterrey. Estudié preescolar en
un pequeño kínder de un pueblo al norte de Sonora, donde luego estudié el
primer año de primaria. Luego viví en Hermosillo, donde concluí primer año e
inicié segundo. Más tarde me mudé a mi ciudad natal; ahí terminé la primaria en
la escuela Artículo Tercero Constitucional y posteriormente entré al Instituto
Cumbre del Noroeste, donde estudié los tres años de secundaria.
Si hablamos de actividades
extracurriculares, en realidad no tengo mucha experiencia, solo he estado en
escolta, pintura y baile. Las dos últimas las sigo practicando, siempre me ha
gustado más el área cultural que la deportiva.
Como todo ser humano, mi desarrollo se
divide en cinco dimensiones: física, emocional, intelectual, social y
espiritual. En el área física, puedo decir que soy una persona sana y completa,
evito comer comida chatarra y cosas por el estilo, pero hasta hace poco inicié
a ejercitarme como debería. Creo que en estos últimos cinco meses he adquirido
mejor condición y me hace sentir bien conmigo misma.
En el área emocional soy una persona
estable, la adolescencia no me trajo muchos problemas emocionales como a muchos
de mis amigos, que decían sentirse como en un estado de bipolaridad. Tengo
seguridad en mí misma y una buena autoestima, me siento motivada y siempre
trato de ser optimista. Mis papás y muchas personas dicen que soy un poco
madura en esta dimensión, y con el paso del tiempo he ido mejorando. En el área
intelectual he logrado sobresalir. Nunca he tenido problemas con el estudio,
mis calificaciones son muy buenas y he logrado participar en una serie de
concursos desde oratoria hasta declamación. Estando consciente de que los
números y la memorización no lo son todo, he logrado desarrollar la capacidad
de comprender los problemas que enfrenta la sociedad actualmente y espero poder
llevar en un futuro la solución a algunos de ellos.
En el área social, sí que he mejorado.
Antes no me gustaba relacionarme con mucha gente, aunque nunca me faltaron
amigos. Generalmente era siempre callada y esperaba a que la gente se acercara
a mí antes de acercarme yo a ellos. Hoy sigo siendo una persona tranquila, tal
vez no con amigos en cada esquina, pero me cuesta mucho menos hacerlos, ya no
me da pena acercarme y comunicarme con ellos se ha vuelto muy sencillo. En el
área espiritual, soy una persona con creencias, creo que un Ser Superior, y
creo que en la vida después de la muerte. No soy muy devota en cuanto a
religión se refiere, no voy todos los domingos a misa como muchas personas,
pero sí creo y tengo fe.
Según el test que realizamos, soy una
persona con autoestima media. Tal vez es cierto, aunque me siento muy bien
conmigo misma, pero sí hay cosas que me gustaría mejorar. Pienso que mi opinión
y mis ideas son tan importantes como las de otras personas, y no me quejo de
quien soy ni cómo luzco. Si hablamos de inteligencia emocional, soy una persona
a la que le cuesta expresar sus sentimientos; sé reconocerlos y sé reconocer la
razón de ellos, pero la mayoría del tiempo prefiero guardarme la explicación
para mí, especialmente cuando son sentimientos como la tristeza o el
enojo. Asimismo, también sé reconocer
cuándo una persona se siente feliz o deprimida.
Hasta hace poco supe qué significaba
el término “resiliencia” y me di cuenta de que lo he aplicado en mi vida muchas
veces. Un ejemplo es cuando falleció mi abuela materna, y a pesar de que estaba
pequeña, me afectó su muerte. Y no solo eso, ver a mi mamá sufrir por la muerte
de su madre me dolía aún más, pero logré comprender que así es la vida, y
tenemos que lidiar con la pérdida de nuestros seres queridos y sobre todo no
olvidarlos, sino superar su muerte.
Así como la vida llega a un límite,
durante la misma también se presentan una serie de límites ya sea planteados
por nosotros mismos o por los que nos rodean. Por ejemplo, yo no soy buena en
los deportes, le tengo terror a las pelotas, por lo tanto prefiero buscar otras
alternativas para ejercitarme, como el baile; sin embargo, tampoco soy tan
flexible como algunas de mi clase, y la flexibilidad es vital para un estilo
como el jazz. En las materias, la que más se me dificulta es Matemáticas, logro
sacar buena calificación, pero debo poner extra atención.
Ahora bien, ¿qué pienso de la amistad?
Pienso que una persona no puede estar completa sin amigos, y que los verdaderos
amigos son pocos en la vida de una persona. ¿Y del amor? Sin duda existen
diferentes tipos de amor: el que se tiene hacia la familia, hacia los amigos y
el amor entre pareja. Pienso que este último no se puede encontrar hasta que se
alcanza cierta madurez, y al igual que la amistad, es indispensable para el ser
humano. ¿Qué opino de la familia? Que no hay nada como ella, una verdadera
familia siempre está ahí para apoyarte y brindarte cariño, mi familia es lo más
importante que tengo.
¿Qué pienso de la escuela? Creo que
todos deberíamos recibir estudios, y quienes lo hacen, deberían poner mucha
atención a las clases. El futuro de esta sociedad depende de los jóvenes de
hoy, y por supuesto las escuelas deben ofrecer el material necesario para que
sea posible. ¿Mi papel en la sociedad? A mis 15 años de edad, y no siendo
ciudadana legalmente hablando, mi papel en la sociedad consiste en hacer lo que
me corresponde como hija, amiga, estudiante, etc. Debo actuar con
responsabilidad y cuidar el medio ambiente. ¿Qué pienso de mis estudios?
Afortunadamente mis estudios no han sido interrumpidos, creo que la educación
que he recibido ha sido completa y me ha ayudado a convertirme en lo que soy.
¿Qué pienso sobre ayudar a otros?
Pienso que pequeñas acciones hacen una gran diferencia, pues se forma toda una
cadena de buenas acciones. La generosidad es clave para una sociedad mejor, es
la solución a muchos de los problemas que enfrentamos día a día. ¿Tengo
creencias religiosas? ¡Claro! Como lo había mencionado anteriormente, creo que
existe un Ser Superior; soy una persona con fe, y creo que eso también es
importante en la vida del ser humano, creo que es importante creer en algo.
¿Cuáles son mis creencias políticas? En un país como México, donde la gente
siempre se queja de sus políticos, creo que sin duda ellos podrían hacer su
trabajo mejor. La corrupción, las mentiras y la injusticia es algo que no
tolero, y mucho menos por parte de “líderes”, pero no todo es culpa de ellos,
nosotros mismos deberíamos buscar el cambio y no contribuir (inconscientemente)
en la formación de un país pésimo. Si dejamos en manos de los políticos el
futuro de México, será mejor que no esperemos grandes cambios.
Aquí termina mi perfil personal, esta
es solo una parte de lo que opino y de lo que soy como persona.
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